¡Tenemos Club Maduros! y aquí está la historia: recibimos la llamada de Rena, que vive en un céntrico piso de Madrid junto a su amiga Nikki.

Delante de ellas un peculiar artista que tiene el doble de años que Rena se dedica a pintar desnudos de modelos.

Su nombre es Dante y además de poner especialmente cachonda a Rena se traen un juego voyeur lolita-vecino maduro que parece sacado de una película.

Ya se conocen, el artista ya ha propuesto pintar varias veces un desnudo a Rena, pero ella busca otra cosa bien distinta.

Se pasa el día provocándole desde el balcón para que se la meta, aunque parece que el bueno de Dante, habituado a ver cuerpos desnudos, no acaba de coger la indirecta. El equipo FA pasa al rescate y baja a convencer al bar donde almuerza Dante para que suba a casa de Rena y escuche otro tipo de propuesta.

Aunque no se le ve muy convencido la misma es clara:-NO QUIERO QUE ME PINTES, QUIERO QUE ME FOLLES-.

Más directa no puede ser la teen grandina, ¿cómo reaccionara el pintoresco vecino?.