Un amigo de Carlitos Way le ha pedido un favor, llevar unos zapatos al hotel donde se aloja la clienta que ha comprado en su tienda. Marylin una gogo que ha pasado unos días trabajando en la caravana del orgullo gay se relaja en su habitación de hotel esperando el mensajero que le traerá sus nuevos zapatos de tacón. Cuando Carlitos Way llega Marylin le invita a pasar para que le diga como le quedan sus taconazos. Pero lo que quiere esta viciosa bailarina es un buen polvo.